Relato:
Luego
de haber terminado de alimentarlos - ahora que su madre no estaba yo soy el que
pasó de abuelo a padre -, los dejé jugando en la sala para que no estuvieran
siempre en esa simple de color e insignificante caja. Poco menos de dos minutos
a tras los había dejado a los 4 dispersos en la sala - maullando pero completos
y vivos -, cuando vuelvo a ver como
estaban, noté que mi perra estaba con la cabeza gacha como si estuviera comiendo algo en la puerta
del patio, esta al sentir mis pasos se retiro y se fue a su lugar de siempre
andar, mientras mi perspectiva se aclaraba a cada paso que daba pude ver la
figura oscura como de un muñeco viejo en la arena << ERA Él, ERA WILL
>>, ese gatito completamente negro y ojos de un color aun no totalmente
definido se encontraba tirado en la arena con su pequeño y delicado cuello
lleno de baba y con la lengua afuera. Aparentemente muerto. Que sensación nada
agradable para mi en ese momento, demore unas cuantas milésimas de segundos en
poder entender lo que pasaba. Will, el único de los cuatro que podía subir el
muro no mas de 10 centímetros de altura que separaba el patio con el resto de
la casa, el mas rápido e inquieto de sus hermanos, hoy, su habilidad lo
llevaría a la muerte. En una de sus travesuras subió el muro y mi perra o quiso
jugar o tenia hambre e intento comérselo, estrangulándolo, empujándolo así a
una agónica y lenta muerte.
Era
un Gato totalmente negro, ese mismo gato que llega a ser muchas veces
protagonistas de maldiciones y de malos agüeros, Un pequeño e indefenso gato
que por su poco tiempo al parecer no alcanzó a completar esa famosa
superstición de tener 7 vidas.
Por
aquí se leyó la muerte de Will Smith.

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